
Ella trabajaba en un supermercado, él era un asiduo cliente del local. Nunca habían cruzado ni una palabra. Sólo las propias que una cajera, intercambia con un cliente: Buenos días, tome su cambio, gracias por su visita. Hasta entonces no lo había mirado bien, pero hoy, no sé sabe por qué, se fijó en él. Él era alto, de pelo moreno, ojos sorprendentemente azules, estaba bien formado, no le sobraba ni le faltaba nada. Durante unos segundos, se quedó embobada mirándolo mientras pasaba por la máquina de la caja los productos que él había comprado.
Él la miró, y le dijo: -Perdona, ¿te pasa algo?
Ella contestó: ¡mmmmmhhh! No. –seguía mirándolo con cara de estar con el pensamiento en otra parte -.
Pues cóbrame, si eso - requirió él.
En un alarde de valentía, la chica expresó lo que sentía: - Te llevo viendo mucho tiempo y me gustas, es que me enamorado de ti.
Él balbuceó: ¡Ehhh! ¡Bufff! Yo... es que... también me gustas.
Recogió a la velocidad del rayo lo que había comprado. Salió del establecimiento eufórico. Con las veces que él había soñado con aquella cajera de supermercado. ¡Era tan guapa! Pelo largo moreno, suelto, tez aceitunada, ojos marrones y no demasiado alta. La mujer perfecta para él.
No le había dicho nada, pero iba a ir a esperarla cuando acabará de trabajar a la puerta del supermercado. Fue a una floristería y compró un bonito ramo de rosas rojas.
Ella continuaba en su trabajo, se intuía una sonrisa en sus labios, y un brillo especial en sus ojos.
Llegó la hora de plegar.
Salió a la calle y allí estaba él con su ramo de rosas. Él se acercó y le dio un beso en los labios. Ella se sintió en el cielo, él casi levitaba de placer.
Ella lo cogió de la mano y se encaminaron hacía algún lugar donde poder dar rienda suelta a sus pasiones.
Hicieron el amor, se sintieron la piel, la carne trémula, con el desatino que da la locura, llegaron al clímax...
¡Vaya! Eso sí que es un flechazo...
ResponderEliminarLástima que el relato acabe cuando sucede lo más interesante, jejeje!!
Pos si que es flechazo, amour apasionatto....felicidades Elena, que tierna historia tantas veces repetida y que no me cansa leerla.
ResponderEliminarGuaaaa! qué rapidez y qué intensidad de amor. ¿Está basado en hechos reales? ¿eh? ¿eh? ¿eh? jejejeeeee.
ResponderEliminarEstá muy bien, me ha gustado.
Guau, muy bonito Galaxia, me ha encantado.
ResponderEliminarY si, que enamoramiento más rápido. Real como la vida misma.El día que conocí a mi marido me entró un cosquilleo que no me había entrado nunca antes.Que cosas. :)
Eso es no irse por las ramas y directos al asunto y lo demás son tonterías.
ResponderEliminarEs que eran unos rápidos. Ja,ja!! Gracias nenes y nenas.
ResponderEliminaroIO!! Pero que flechazo, flechazo!!!
ResponderEliminarQue bonito!!!!!!
Shemba
Joooooo
ResponderEliminarMe ha entrado morriñaaaaaa,que así conocí a mi maridooooo
Bueno,no en un super,en un bar,pero lo mismo lo mismo
Gracias,Elena