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Por parte de la intelligentsia (1) del blog, se comunica que los comentarios off-topic (fuera de tema), las faltas de respeto y los versos ripiosos serán eliminados por no atenerse a las normas de respeto de la comunidad.

La presidenta del rellano.

(1)intelligentsia o, en caracteres castellanos, inteliguentsia (del Latín intelligentia) es una clase social compuesta por personas involucradas en complejas actividades mentales y creativas orientadas al desarrollo y la diseminación de la cultura, incluyendo intelectuales y grupos sociales cercanos a ellos. El término ha sido tomado del ruso интеллигенция (transliterado como intellig(u)éntsiya), o bien del polaco. Los dos, a su vez, derivaron de la palabra francesa intelligence. Al comienzo, el término se aplicó en el contexto de Polonia, Rusia y más tarde, la Unión Soviética, y tuvo un significado más estrecho basado en la autodefinición de una cierta categoría de intelectuales.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Bizcocho de vainilla y coco

Hola amig@s!!!

He aquí una creación de la cual estoy muy orgullosa. Partiendo de la base de un bizcocho de yogur os presento mi bizcocho de vainilla y coco.

Los ingredientes que hay que tener a mano son:
1 yogur de vainilla
1 batido de vainilla (200 ml)
3/4 de un vaso normal de coco rallado
Un sobre de levadura química.
1 huevo majo.
Y con el vasito del yogur:
1 vasito de aceite de girasol.
1 vasito y medio de azúcar.
2 vasitos y medio de harina.

Antes que nada vamos a dejar unas horitas el coco cubierto con el batido de vainilla para que no quede tan seco, solo cubierto, el resto de batido se resguarda para luego.

Bien, teniendo los ingredientes preparados hay que coger un bol y una varilla de mezclar.
Se echa en el bol el yogur, el aceite, el azúcar, la harina, el coco y la levadura y se va mezclando todo. Luego ponemos más batido de vainilla y el huevo para que se quede una textura de masa para bizcocho, así un poco líquida pero sin pasarse... ¿como se puede decir?

Se pone en un molde para bizcocho engrasado con mantequilla y espolvoreado con harina, y de ahí al horno precalentado... Yo lo puse entre 175 y 200 grados hasta que estuvo doradito y si lo pinchas que no queden restos en el palillo... realmente no me di cuenta de cuanto tiempo pasó, pero no mucho.

Y quedó un bizcocho de rechupete!!!!! Buen provecho corazones!!!

Próximo reto. Bizcocho de fresa... ¿Qué no?

jueves, 20 de octubre de 2011

ENCUENTRO FUGAZ III

Esta mañana te has sentado en mi banco. Ni siquiera me has mirado. Hablabas por teléfono.



Si aquel día hubieras esperado a que te contestara me hubiera derrumbado en tus brazos. Con tus manos hubieras secado mis lágrimas. Porque sí, estaba triste. Nunca se lo dije a nadie y mira en que se ha transformado.



Me levante del banco y mirándote a los ojos te dije: "Te odio". No vi tu cara, me fuí y nunca más volveré a verte.


FIN

http://mydogsavedthequeen.blogspot.com/2010/05/encuentro-fugaz-ii.html

Pequeña reflexión sobre gusanos y capullos.

Dicen que un gusano haciendo bien el capullo se transforma en mariposa.

Yo tengo una opinión sobre esto: No es del todo cierto.

Ponte a pensar en cuantos gusanos has visto haciendo el capullo y cuantos capullos se han convertido en mariposa. Y tú me dirás que siempre hay excepciones. Las hay, no te diré que no, pero son eso, excepciones.

Muchos de estos gusanos han optado por transformarse en polillas... que serán de la la misma familia, no lo sé, no voy a buscarlo... pero tú en el armario no pones antimariposas.

Si es que en realidad, consciente o inconscientemente, nos gusta llevarle la contraria a la naturaleza. Hay que ver como somos.

lunes, 17 de octubre de 2011

RESTAURANTE TÍPICO


Restaurante típico

A veces las traducciones literales de los idiomas son para partirse de risa y precisamente eso es lo que viví el otro día (14 de octubre del 2011) en un restaurante situado cerca de la localidad catalana de dónde vivo.

La cosa empezó nada más entrar en el mencionado restaurante una pareja ya entrada en años, que por el acento supuse que eran del norte de la península por no decir del país vasco. El camarero les tendió la carta y al darse cuenta de que no hablaban en catalán, se ofreció muy amablemente a traducirles los platos a lo que el señor respondió que no hacía falta. Al fin y al cabo tampoco es que los idiomas fueran tan diferentes…

Sin embargo, al cabo de un buen rato de sisear entre ellos, llamaron al camarero para que les aclarara ciertas dudas.

Cliente: ¿Qué es coca de recapta?

Camarero: Digamos que es una especie de pizza a la catalana en la que se ponen los restantes de la comida. Lleva escalivada y…

Cliente: ¿Y qué es escalivada?

Camarero: Bueno, es una mezcla de verduras asadas. Lleva pimiento rojo, cebolla, albergínia,..

Cliente: ¿Y qué coño es alberginia? Ya un poco cabreado.

Camarero: ¡Oh, perdón! Albergínia es berenjena.

Cliente: No, no me apetece. ¿Qué quiere decir amanida catalana?

Camarero: Ensalada catalana.

Cliente: Bueno, ¿y puede saberse como es la ensalada a la catalana?

Camarero: Es una ensalada normal y corriente pero con algún que otro embutido. Nosotros le añadimos un poco de catalana, bull negre.,,,

Cliente con el rostro un poco desencajado: ¿Y qué coño es catalana y buy negre?

Camarero: Buy no, bull. Son embutidos típicos de aquí. La catalana es una especie de butifarra cocida pero no tiene nada que ver con la butifarra. El Bull es…como se lo diría…? Como butifarra de sangre cocida pero muy gorda. También lo llamamos bisbe.

Cliente: ¿Un bisbe no es un obispo?

Camarero: Bueno, sí, pero no es lo mismo como comprenderá. Se llama igual pero es diferente. Es parecido a la morcilla pero tiene otro sabor y es de diferente tamaño.

Cliente: A sangre cocida, no? Bueno, dejémoslo estar. ¿Y qué es esqueixada?

Camarero: Bacalao crudo previamente desalado, desmenuzado y aliñado.

Cliente: ¡Bufff!!! ¿Sabe qué? De primero nos trae una ensalada normal y corriente. Que no sea catalana...A ver de segundo….¿Qué es xai?

Camarero: Xai es cordero.

Cliente: ¿Cunill?

Camarero: Cunill es conejo. Lo podemos hacer guisado o si lo prefiere a la brasa con all i oli.

Cliente: ¿Filet de vadella?

Camarero: Es filete de ternera.

Cliente: O sea, ternera fileteada.

Camarero: ¡Oh! No, no…Es que aquí filet significa solomillo. Por cierto, que lo hacemos a la plancha acompañado de ceps.

Cliente: ¿Qué son ceps?

Camarero: Son un tipo de setas. Creo que ustedes los llaman boletus

Cliente: ¡Ya!…¿Y cap i pota?

Camarero: Eso son callos.

Cliente: ¡Uff, no! ¿Y eso de espatlla de cabrit al forn?

Camarero: Eso es….bueno, es un homoplato de cabrito al horno.

Cliente: ¿Homoplato?

Camarero: La verdad es que ahora no se me ocurre otra traducción. Oiga señor…¿Quiere una carta en castellano?

Cliente con cara de resignación: Haber empezado por ahí. Si me hace el favor…

Camarero cachondo: Ahora se la traigo ¿Querrán pa amb tomàquet, pa torrat o prefieren coca torrada de Folgueroles?

Nota: Esto es totalmente verídico de pies a cabeza y no me refiero a los callos.

Maldita literalidad….

Pep Trempat

martes, 4 de octubre de 2011

Nubes


NUBES

Había una vez una persona….¡No! ¿Por qué tendría que ser una persona? Podría muy bien ser un animal, una simple piedra, o quizá un planeta. O tal vez no fuera nada tangible. Podría ser algo etéreo, inexistente o imaginario, aunque si así fuera ya de por sí se le supondría que alguien habría pensado en él.

Llamémosle así: Algo.

Había una vez “algo” viajando por lugares inhóspitos y hostiles…tal vez inapropiados para tan largo viaje. Lugares de una mediocridad alarmante para un buen y deseado cobijo, lugares donde no era bien recibido por sus componentes adversos a cualquier suceso cambiante o a su insultante indiferencia.

A “algo” le gustaba conocer, admirar, sentir un roce, un sonido o tal vez un simple olor, pero por dónde quiera que pasase, tales cosas le eran denegadas por el inquietante menosprecio del que era inútil no darse cuenta.

Las adversidades sin embargo, no mermaban sus ansias de seguir y seguir buscando una cosa que le alegrara un poco su existencia o de que diera sentido a su propio ser, por lo que continuaba y continuaba buscando, por aquí, por allá y más lejos aún , durante años, décadas, siglos,….milenios.

Un día, por así llamarlo, en su eterno viajar intuyó sentirse observado y al notarlo, la curiosidad hizo mella ante un observador que no manifestaba ninguna emoción despectiva hacia él, tal y como habían hecho todos sus antecesores. ¡Y no le estaba ignorando…! En aquel mismo momento se sintió lleno de gozo. La sensación de saberse observado sin indiferencia ni hostilidad casi le inquietó, acostumbrado como estaba a que nunca sucediera nada relevante en su efímero viaje. Incluso estuvo tentado de ponerse a la defensiva.

¿Qué es? ¿Cómo es? ¿De dónde viene? ¿Qué querrá…o no? ¿Se parecerá a mí?

Esas fueron algunas de sus inquietudes más inmediatas en aquel emocionante y también misterioso encuentro. Y a la espera de sus inmediatas acciones, pasaron horas, días, años hasta decidirse a hacer su primer acercamiento hacia tan sorprendente hallazgo. De súbito cambió de parecer y lo que en un principio fue alegría, se tornó en inquietud y desconfianza.

¿Qué querrá? Si toda mi existencia ha sido la indiferencia y la aversión, ¿por qué encuentro ahora todo lo contrario?

Al final decidió que si aquello quería comunicarse con él ya lo habría hecho, por lo cual y con pesar decidió reemprender su eterno viaje lamentándose de su mala suerte por carecer de reciprocidad a lo largo y ancho de su dilatada vida.

De súbito y un segundo antes de partir sucedió lo imprevisto. “Aquello” se manifestó en forma de mutuo entendimiento y para sorpresa de “algo” , “aquello” le preguntó:

¿A dónde vas?

“Algo” se quedó confundido por segundos…quizá horas o incluso días hasta que con cautela decidió responder, no sin antes escuchar las indicaciones de su subconsciente.

Voy lejos, donde mi infortunio por carecer de admiración, reciprocidad o mera curiosidad hacia mi ser no sea un mal a perpetuidad; donde la pena de conservar la indiferencia de los elementos no me torture eternamente. Voy a un lugar y un tiempo que desconozco, pero sé que tal vez un día, mes, año, siglo o milenio encontraré lo deseado.

Y transcurrieron segundos, minutos o tal vez horas de inquietante silencio. No había movimiento. Nada sucedía ni nada hacía acopio de existir, hasta que “algo” decidió por fin partir; volar con destino hacia su interminable búsqueda, perdiéndose así en la infinita oscuridad del universo.

“Aquello” se quedó observando con incredulidad la partida mientras pensaba:

Qué raro…Parecía interesante tener “algo” que compartir conmigo y en cambio ha decidido pensar en una cosa tan intrínseca con el tiempo; cosa por otro lado inexistente.

Y se aposentó con comodidad en su rincón de la eternidad observando durante minutos, horas, días, meses, años, siglos o milenios tranquilamente a que volviera a suceder “algo”.

Pep Trempat

jueves, 22 de septiembre de 2011

Isidora

Nació en un  pequeño pueblo de Murcia, en el seno de una familia pobre,  era la mayor de cinco hermanos,  estudió hasta que estalló la Guerra Civil, después llegaría el hambre y el trabajo. Con doce años la pusieron a servir, limpiaba, cuidaba de alguna criatura, y ayudaba en las labores del campo.
En plena posguerra y acuciados por el hambre la familia marchará a Barcelona, aquí, sin lugar donde meterse, van a parar al barrio de “La Bomba”, allí construirán una barraca, y vivirán hasta que la economía les da para conseguir algo mejor.
Mi tía trabaja como limpiadora, en varias casas. Hace toda suerte de trabajos, limpieza, cocina, etc.
Conocerá al hombre de su vida, con él que se casa. Es buen hombre, pero algo juerguista, no le da mala vida, pero tampoco le evita los disgustos.
Tendrá una hija, que es una bendición para los dos.
Todo va sobre ruedas, la familia está entera. Todos los hermanos han ido saliendo del hogar paterno, los padres, viven con una de sus hermanas.
Pero no todo es bonito, empiezan los problemas de salud, el marido de mi tía, Paco,  fumador empedernido enfermará de un cáncer de pulmón. Ni aún así, puede dejar de fumar, morirá del mismo, meses más tarde.
Mi tía y su hija de quince años quedarán solas, a pesar de que el mazazo es brutal viven bien. La vida les da un respiro. Mí tía trabaja ya en un hospital como limpiadora, y la chica estudia.
La hija de mí tía,  ya se ha hecho toda una mujer tiene novio prepara boda, pero está nunca se llegará a producir. Un día, Paquita, así se llama la chica, irá a la playa, al regresar, se encuentra mal. Su madre le prepara una infusión, mientras que Paquita está tumbada en la cama, está  le dice a su madre: “Mamá, me siento como si me estuviera quedando pequeñita”.
Su madre, llama a los médicos, la ingresan pero morirá a las pocas horas.  Es un derrame cerebral.
Mi tía, jamás ha vuelto a levantar cabeza, nunca ha celebrado unas navidades, ni ninguna fiesta. Ni sus hermanos lo han conseguido ni los sobrinos tampoco lo hemos conseguido.
No rehízo su vida, no se volvió a casar. Se jubilará a los 65 años.
Ahora, con 90 años, llegó el Alzheimer,  con ella llegaron los despistes, el no saber donde están las cosas, si ha comido como si no,  como vivía sola, pues hubo que ponerle ayuda.  Hasta que ni con ayuda se vale por sí sola. 
Está en una residencia, la cuidan muy bien. A todos nos agobiaba esa situación, es durísimo tener que engañar a alguien para hacerlo salir de su casa, en su caso que le iban a hacer unas pruebas médicas.  Como jamás se ha vuelto a acordar de ello, pues no hay problema.
Ella está contenta, aunque cuando vas de visita pues no conoce,  me la llevo a pasear, a tomar café.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Amistad

Nunca he entendido está palabra, la gente la usa con una facilidad inmensa, pero la mayoría no hace uso de su significado. No aplican a su vida diaria está palabra, la hacen servir como comodin.

Las personas llegan a la vida de uno de diferente manera, están los padres, hermanos, tíos, hijos, después los profesores, compañeros de escuela, más tarde la gente del instituto, la de la universidad. Mucho más tarde la del trabajo.

Los amigos, llegan , por generación espontánea, no tienen un punto fijo donde uno los inserte, en cada época hay gente que se queda. A veces es amistad, otras las más se quedan en simples conocidos, y que no son más que eso.

Deberíamos darle un buen uso a esta palabra tan bonita, ya que perjudicamos mucho al hacer mal uso de ella. Confundimos y dejamos un profundo malestar.

Hay personas que dejan una huella profunda, y desaparecen, con los años reaparecen, dicen ser tus amigos, pero no es así, no lo son, no son como esperabas que fueran, no eso no es malo ni bueno, cada uno es como es, pero que no te digan que eres su amiga. Porque no es así.

martes, 13 de septiembre de 2011

EL CAMINO QUE LLEVA



Y decidió partir llevándose con él las ganas de volver.

Y lloró, lloró amargamente con nostalgia, con dolor por lo que no podría volver a ver, a amar, a sentir ,… a odiar. Vivir con sus consecuencias positivas y negativas, con miedo a arrepentirse de su tan pensada decisión y también con ansia. Pero avanzó paso a paso. Hacia su propio destino por el camino polvoriento y húmedo que le conduciría a nuevas experiencias…a nuevas conclusiones dulces y amargas. Saladas quizás…

Y caminó y conoció. Y vio el amor y el odio, la paz y la guerra, el hambre y la sed, la satisfacción y la amargura, la alegría y la tristeza.

Y cruzó montañas y valles, ríos y mares, selvas y desiertos, cielo y tierra mientras por su mente se intercambiaban ideas, pensamientos profundos y frustraciones que le hacían dudar y también mantenerse firme en su propósito.

Y jugó a ser un Dios influyendo sobre todo cuanto hallaba. Y decidió, influyó y transformó. Y ganó amigos y enemigos. Y esos fueron sus mentores, sus padres, sus riquezas y sus pobrezas. Sus miserias. Y dio y robó, mató y curó, y se sintió satisfecho y triste, culpable e inocente.

Y sintió frío y calor, y se congratuló con su dolor y lloró su placer. Con altiva pasión y con desespero, con deseos de conocer y de ignorar.

Y temió por él y por los demás pero siguió caminando. A veces rápido y otras despacio, debilitándose y fortaleciéndose, recordando y olvidando experiencias vividas y por vivir.

Y encontró gentes sin ciudades, océanos sin peces y montañas sin cumbres. Y creó y exterminó, comió y se sintió hambriento, bebió y su garganta se quedó seca como el mismo polvo del camino recorrido. Y se sintió satisfecho y apesadumbrado.

Y pensó que no llegaría, que moriría en el intento, pero siguió. Con pesar y con euforia, con la convicción del deseo y de la amargura. Y llenó su mente de llenos y vacíos, cortos y largos, claros y oscuros pensamientos que nublaban e iluminaban su destino. El destino que eligió sin saber si quería o no llegar a alcanzar.

Y al final creyó ver, intuir, vislumbrar su esperanzada llegada. Quizá una ilusión o un traicionero espejismo.

Tanto tiempo y llegó estremeciéndose por la tan deseada y odiada meta. Había llegado al final del trayecto y encontró y perdió lo que buscaba. Estaba en casa, para bien o para mal.

Y se sintió triste y contento.

Y se rió contento y lloró amargamente.

Pep Trempat