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Por parte de la intelligentsia (1) del blog, se comunica que los comentarios off-topic (fuera de tema), las faltas de respeto y los versos ripiosos serán eliminados por no atenerse a las normas de respeto de la comunidad.

La presidenta del rellano.

(1)intelligentsia o, en caracteres castellanos, inteliguentsia (del Latín intelligentia) es una clase social compuesta por personas involucradas en complejas actividades mentales y creativas orientadas al desarrollo y la diseminación de la cultura, incluyendo intelectuales y grupos sociales cercanos a ellos. El término ha sido tomado del ruso интеллигенция (transliterado como intellig(u)éntsiya), o bien del polaco. Los dos, a su vez, derivaron de la palabra francesa intelligence. Al comienzo, el término se aplicó en el contexto de Polonia, Rusia y más tarde, la Unión Soviética, y tuvo un significado más estrecho basado en la autodefinición de una cierta categoría de intelectuales.

viernes, 7 de enero de 2011

Cruda realidad


Eran las ocho de la mañana de un martes. Nada hacía presagiar lo que ocurriría durante esa mañana.

Eric, ya había desayunado y se estaba poniendo la chaqueta para irse a trabajar, de repente oyó un tremendo estruendo, los cristales de la ventana del comedor cayeron al suelo, su gato, Mok, que estaba acostado sobre el sofá, había salido huyendo de estampida.

María, que era su pareja, salió de la habitación, muy asustada, llevaba varios cortes por todo el cuerpo, ya que los cristales de la ventana de la habitación le habían caído encima. María, con la voz entrecortada musitó: - ¡¿Qu...é h...a pasa...do?!

La escena era dantesca, un atentado se acababa de llevar a cabo, el coche de un reconocido político había estallado, en sus bajos llevaba una bomba lapa, fue al segundo de arrancar el vehículo cuando la bomba explotó. El político murió en el acto, su cuerpo salió despedido y despedazado a varios metros del coche.

Eric, se asomó por la ventana, vio una gran humareda y un coche que ardía, más allá a lo lejos, divisó lo que a él le pareció parte de un cuerpo. Un intenso malestar se apoderó de él, la nausea fue inmediata. Vomitó.

María se acercó a Eric y lo acarició. Se hablaban, pero no se oían, ya que el estruendo los había dejado sordos momentáneamente.

Al poco llegó la policía, las ambulancias y los periodistas. Mucho revuelo, en pocos minutos.

Eric salió de la vivienda a pedir ayuda para María, ya que los cortes aunque no eran profundos, de ellos manaba gran cantidad de sangre. Enseguida la atendieron.

Él solo llevaba unos pequeños cortes en las manos, que se los había hecho al asomarse a la ventana con los cristales rotos.

La policía le preguntó que si había visto algo desde la ventana, Eric, sólo respondió que él era el guardaespaldas de aquel político, y que si no estaba con él, era porque el político se había negado a que lo acompañara al primer mitin de la temporada. Según el político, que imagen de seguridad iba a dar, yendo acorazado de guardaespaldas.

A la policía no le cuadró su historia, ¿a dónde iba entonces? No tenía ninguna otra obligación, es más, en su teléfono móvil había varias llamadas del político reclamando su presencia en el vehículo. Era un activista de E.T.A., de los que están sin fichar. Había caído como un pardillo, el mismo había apretado el botón que hizo estallar el coche.

María, estaba perpleja, nunca hubiera pensado que Eric, fuera un terrorista.

Mok, el gato, tardaría varios días en volver al domicilio, el animal estaba terriblemente asustado.

lunes, 3 de enero de 2011

Se fue

Tenía 15 años, estudiaba conmigo en un instituto de formación profesional en una conocida ciudad. No tenía padre ya que éste había fallecido cuando ella tenía cinco años, de un cáncer de pulmón.

Un día, con toda la normalidad del mundo, nos dijo al pequeño grupo de compañeros que nos juntábamos cada día con ella en el recreo, que al día siguiente iría a hacerse unas pruebas ya que el médico le había detectado dos ganglios en un pulmón. No le dimos más importancia, nadie echó cuentas de aquello, ni tan siquiera ella.

Todos pensamos que sería cuestión, en todo caso, de que extirparán esos ganglios y que en pocos días volvería a clase. Pero no fue así, a los pocos días, se nos comunicó que en las pruebas habían detectado cáncer. Estaba situado justamente entre el pulmón y el omoplato.

Fui a verla al menos en tres ocasiones. La última, fue la peor, su delgadez, su peluca, y su respirador. Su madre me lo advirtió antes de entrar en la habitación, que me sorprendería y así fue.

Lloré mucho al salir de aquel hospital.

Murió.

Donde quiera que estés, que sepas que te echo de menos.

sábado, 1 de enero de 2011

CELEBRACIÓN DE FIN DE AÑO








Junto con mi esposa decidimos que este fin de año lo celebraríamos solos, prescindiendo de los amigos que solían acompañarnos siempre en tan señalada fiesta. La decisión fue tomada por motivos de comodidad. No nos apetecía pasarnos la noche bailando, sudando y bebiendo, y que a la vuelta nos parara la policía para hacernos una prueba de alcoholemia que casi seguro daría positiva, así que reservamos mesa en un restaurante cercano, con la consabida cena de Nochevieja y las posteriores uvas para celebrarla en la intimidad.

Nos dijeron que fuéramos puntuales, pues en esa noche el tiempo de cenar era el predeterminado para llegar al punto de las 12 de la noche y escuchar las campanadas. Y así lo hicimos. A las 9 de la noche ya estábamos sentados en la mesa, preparados para que nos sirvieran los suculentos platos, cuyo precio no era nada barato, por supuesto. Un entrante a base de un pica-pica que consistió en unas tostadas de queso de cabra con mermelada de higos, otra tostada con jamón ibérico de bellota, una brocheta de carpaccio de langostinos, vieiras a la plancha que a mi esposa le dieron repelús y comió sólo una, salmón marinado con unas hierbas sospechosas y brandada de bacalao. De segundo yo escogí un filete de ternera con paté de hígado de pato muy crudo y mi esposa un rodaballo que según ella no sabía a nada. De postres una especie de lingote de chocolate con avellanas muy empalagoso y helado de coco. Vino, cava y un café muy malo.

A las 10’30 de la noche ya estábamos los dos frente a frente aburriéndonos como las vieiras injeridas, faltando más de hora y media para que nos pudiéramos comer las 12 uvas y hacer entrada al año nuevo como es de costumbre. Ni siquiera podíamos fumarnos un cigarrillo para alargar la espera, pues estaba prohibido y si querías hacerlo en la calle, sonaba una especie de alarma puesta adrede para que los clientes no se marcharan del restaurante sin pagar. Ni siquiera pudimos enviar mensajes telefónicos a nuestros amigos, deseándoles una feliz entrada de año, ya que no había cobertura.

Al final optamos por marcharnos ante la estupefacción de la dueña del restaurante y los demás clientes que también, aburridos, habían terminado de cenar e irnos a casa no sin antes reclamar las uvas y la bolsa cotillón. Por suerte nos esperaba una botella de cava en la nevera.

Al salir a la calle nos sentimos unos auténticos “frikis”, puesto que la ciudad estaba totalmente desierta. Todo el mundo estaría cenando a la hora adecuada excepto nosotros. Debo confesar que me sentí incómodo y asustado ya que podía esperarnos cualquier delincuente escondido detrás de algún portal, dispuesto a robarnos lo que llevábamos encima navaja en mano. Tampoco era nada consolador ver ningún coche policial circulando, puesto que seguramente y al igual que el resto de los mortales, en aquella hora estarían también cenando para después dedicarse a jorobar a los infelices borrachos que caerían en sus manos recaudatorias.

Aproximadamente a las 11 llegamos a casa, abrimos la botella de cava y bridamos a nuestra salud y porqué habíamos llegado sanos y salvos. Al cabo de una hora, nos comíamos las doce uvas escuchando las doce campanadas delante del televisor medio dormidos y atragantándonos por ser las uvas demasiado verdes. Abrimos las bolsas cotillón y lanzamos unas cuantas serpentinas a nuestras gatas que huyeron despavoridas, enviamos unos cuantos mensajes a nuestros seres queridos y seguidamente nos fuimos a la cama un poco derrotados

Y ahora, después de la resaca producida por el cava(Nos bebimos la botella entera), me pregunto: ¿Somos normales o el que está mal es el resto del mundo?

Lo más seguro es que dentro de un año, no nos moveremos de casa. Es más divertido.

Feliz 2011 a todos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Reunión en Terrassa


Una ilusión desbordante inundaba mi ser.Por fin iba a conocer a una estupenda gente.Mi esposa siempre me animó en este tipo de cosas, que suerte tengo con ella.Así que cogimos nuestro coche y muy temprano nos dirigimos hacia Catalunya.El viaje se hizo más emocionante que de costumbre, por fin un sueño cumplido y en mi cabeza hacía mis cabalas...¿como serían en realidad?, miles de preguntas martilleaban mi cabeza, pero la emoción de conocerlos superaba algún que otro temor y mis dudas se disipaban.

Ya llegamos a Terrassa, que grande es esta ciudad, que será de mis Doggies, ¿habrán llegado?, conforme entraba en la ciudad mis ganas de verlos aumentaba.

Llego al hotel donde me iba a alojar.Mi esposa nota que mi nerviosismo desborda su paciencia, intenta calmar mi ansiedad pero a duras penas lo consigue.

Llega el momento tan ansiado, he de llamar a Anna, me pregunto como será en realidad y quedamos en la puerta del hotel.

Llega con sus niños, mi emoción contenida por fin sale a flor de piel y la recibo con un beso y abrazos, también saludo a sus hijos, Stephan y Andy.

Nos dirigimos al punto de encuentro de los Doggies, caminamos por una calle algo angosta, que nos lleva hasta donde será la reunión.

Allí, sentados me dice Anna, veo a Pep y Montse y hay alguien más, yo camino que me tiemblan las piernas .Al llegar vienen las presentaciones, queda alguien por llegar aún y vamos pidiendo algo que tomar para romper el hielo.

Después de un buen rato de amigable y estupenda charla todos los que allí estábamos nos dirigimos al restaurante, mi amigo Pep se portó como un campeón y puso todo su empeño y "burrería" ...ya te vale, pero quería gozar de todos nosotros por encima de si, cosa que le honra.

La comida fue corta, muy corta...en un restaurante Chino, allí todos hablando de sus impresiones, se me hizo corto.

Luego al salir del restaurante, las fotos de rigor.Todos juntos en armonía y con una sonrisa que delataba simpatía y amistad.

Que pena que el tiempo, inexorable y matador dijo que no cabía más, vino la despedida y mis queridos Doggies, se me hizo corta, muy corta la reunión.

Os quiero DOGGIES.
TXEMI

jueves, 23 de diciembre de 2010

SEXO EN NAVIDAD

SEXO EN NAVIDAD

Lo habían hablado largo y tendido.

Un cambio de pareja esporádico, no haría más que fortalecer su relación y también se verían cumplidas las fantasías sexuales de ambos.

Carlos y Neus, se reunieron con Alex y Marta por Navidad.

Tras las presentaciones de rigor, cada pareja hizo su cambio y procedieron a cumplir sus fantasías en habitaciones separadas.

Carlos con Alex y Neus con Marta.

(Felices fiestas a todos)

martes, 21 de diciembre de 2010

NAVIDADES EN EL BALNEARIO DE LAS RATAS (1ª Parte)


Aquellos días en el balneario, habían sido cuidadosamente preparados para dar un respiro a sus dificultades conyugales. Estaban pasando por un mal momento y tal vez aquella pequeña escapada sirviera para que todo se solucionara y pudieran seguir juntos. En definitiva sólo necesitaban de un aliciente en sus relaciones para que todo siguiera siendo como antes.

A Marta le entusiasmaba la idea de estar con su marido esos pocos días relajándose, a la par que disfrutar de esos instantes en la intimidad para dar rienda suelta a la pasión que tan tristemente había desaparecido de sus vidas. Seguro que todo saldría bien.

Lo primero sería un buen masaje muscular, una reconfortante ducha y después de una suculenta comida, una siesta como pretexto para hacer el amor.

Ya en la cama empezaron con los preámbulos amorosos que culminaron con una satisfactoria aunque algo dolorosa penetración por parte de él. En ese mismo momento se despertó con una extraña sensación en su interior, pero lo más chocante fue ver a su marido de pie y mirándola con ojos acusadores.

.- ¡Vaya! Que puntería tienes….Tantos días programándolo y te tiene que venir el período precisamente ahora.

Sorprendida por aquel comentario, su vista se dirigió a su entrepierna y horrorizada vio un reguerillo de sangre que goteaba por el cordoncillo de su tampón. Seguidamente notó un agudo dolor en su vagina, como si unos incisivos la desgarraran por dentro. Fue entonces cuando comprobó que no había ningún cordón, sino un pequeño rabo que se movía compulsivamente.

Se despertó gritando poseída por el pánico y eso hizo que su marido pegara un brinco de la cama, a la vez que le preguntaba:

.- ¿Qué te pasa, Marta?

Marta con lágrimas en los ojos y el rostro descompuesto exclamó:

.- ¡No quiero ir al balneario de la ratas!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Un ser extraño

Entré a trabajar como cada día, era la recepcionista de un centro de artículos de fotografía, era un jueves anodino y aburrido. Era un día normal, las llamadas telefónicas, los faxes y las visitas se sucedían.

Serían las cuatro de la tarde cuando un señor, viejo conocido de mi jefe, muy educado, moreno, alto y bien parecido, entró y dijo:

-Buenas tardes, quisiera comprar un cámara digital.

Yo como recepcionista de aquel sitio contesté:

-Buenas tardes, espere un momento que aviso a un comercial para que lo asesore.
Avisé al comercial, vía telefónica de bajara.

El señor que hasta el momento se había mantenido tranquilo, empezó a ponerse muy nervioso. Me espetó: - Oye, mejor miro yo las cámaras, a mí tu jefe me conoce y no creo que haya ningún problema.

Sin dejar que le contestará, pasa por al lado de la mesa de recepción, y se dirige a los artículos que hay en la estantería de detrás mío.
-¡Señor, señor!, ¡Ahí no se puede pasar, le ruego salga! ¡Haga el favor! – interpelé al señor. Me puse de pié, para pedirle que saliera.

El señor ni se inmutó, es más, comenzó a abrir las cajas de las cámaras digitales, conforme las abría, sino le interesaban, las tiraba al suelo, menos mal que eran de muestra... sino...

Mi reacción es llamar al chico de almacén ya que es más probable que por su envergadura física le haga más caso que a mí, que no tengo ni medio bofetón.

El chico de almacén se dirige a él: -Señor haga el favor de abandonar el establecimiento.
El resultado es nefasto:- No me voy a mover de aquí, y ahora largate o te voy a partir la cara.

No espero más, llamo al teléfono a mi jefe que no está en la tienda en ese momento, ya que es un viejo conocido suyo. No lo coge.

Sin más dilación, llamo a la policía. Entre tanto, aparece el comercial que tenía que atenderlo. El comercial que lo conoce también intenta razonar con él, sólo consigue llevarse un empujón, del mismo, lo tira al suelo.

La policía llega, no le hace falta muchos argumentos. Nada más verlos, sale con cara de borrego degollado.

Vuelvo a insistir en llamar a mi jefe, coge el móvil:
-¿Diga? – contestó al teléfono.
– Jefe, esta todo bajo control, pero tiene que venir ya. Está aquí la policía, y necesitan hablar con Ud.

-¿Qué ocurre? Voy enseguida, pero explícame que ocurre. – contestó.

-Un viejo conocido suyo, Ud. sabe quién es, se ha puesto a abrir las cajas de la estantería, no había manera de sacarlo de allí. Se ha puesto muy agresivo. Mejor, se lo explico con detalle, cuando venga.

Al cabo de unos minutos llegó mi jefe que no andaba nada lejos de allí. Le explico lo que sucede muy brevemente y le dejo en manos de los agentes de policía.

No hubo denuncia, solo tuvo que pagar los daños ocasionados en el mobiliario. El señor, sufre una grave enfermedad mental, por eso mi jefe no interpone denuncia contra él.

(Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, los hechos aquí relatados están versionados para que tengan una gran sensación de realismo, ni la autora es la protagonista, aunque esté en primera persona)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Navidades en el balneario de las ratas 1ª parte





Se acercaba el día de Navidad, justamente era el 22 de Diciembre....el día de la salud porque de la lotería no pillé ni un soplo de aire, acababa de salir del despacho un tanto apesadumbrada, la empresa estaba en crisis y me habían reducido la paga extra en un 25%, !una bestialidad!, me suponía el disponer para las fiestas 300 euros menos.


Hacía un frío ese día de mil demonios. Así que abrigada hasta los pelos comencé a caminar hacia casa embobada con mis pensamientos..(no me podía permitir ningún extra en Navidad, y ante tal situación no iba a invitar a nadie..me esfumaría o me haría la enferma), no me dí cuenta de que me seguían hasta que me tropecé con los pies de un mendigo que pedía limosna, fue entonces al detener mi camino para rascarme el bolsillo del abrigo y dar una pequeña limosna..cuando advertí que dos individuos me seguían al reanudar la marcha.

Inquieta, caminaba pero no hacia mi casa sino donde mis pies iban decidiendo para dejar atrás a mis perseguidores.


Tan ingenuamente fui que sin querer me metí en un callejón sin salida. Asustada, temblorosa y preparada para dar unas cuantas patadas esperé a ver si pasaban de largo. Pero no, ellos entraron en el callejón, llevaban unas gabardinas plateadas y no parecían mala gente, pero yo no bajaba la guardia.

Uno de ellos se me acercó con un sobre a mi nombre, Bru. Lo cogí de un manotazo, esperé a que marcharan y abrí el sobre. 


Estaba escrito en francés:



Madame Bru:



" Por favor, tenga a bien aceptar esta invitación que le hago personalmente para pasar estas Navidades en el Balneario de mi propiedad, mañana le haré llegar mi limousine que la trasladará al Balneario pues estoy seguro que aceptará , se llama Balneario de las Ratas donde le auguro unos días maravillosos llenos de sorpresas."



Atentamente,


Atónita reinicié el camino a casa, pensando.........


Navidades en el balneario de las ratas 1ª Parte

Mañana del 24 de Diciembre de 2010.El cielo estaba  oscuro y parecía que iba a llover a cántaros, o incluso nevar. Seguí tumbada en la cama y me tapé la cara con la sábana .Cada noche desde hacía tres semanas soñaba lo mismo .Ratas…ratas por todas partes olisqueándome, subiéndome por las piernas hasta llegar a mi cara .¡Con el asco que les tengo yo a las ratas!
Al sonar el despertador por tercera vez lo apagué de un porrazo y salté de la cama para irme a la ducha .No sin antes llamar a mis amigos para ver a qué hora nos íbamos a encontrar para irnos de vacaciones de Navidad. Unas vacaciones bien merecidas después de tanto tiempo de duro trabajo .Íbamos a pasar las vacaciones de Navidad en un Hotel-Balneario . ¡Que ilusión salir de la monotonía familiar de cada año! Me llevaría el biquini gris con ribetes rojos.
_¡¡¡¡¡Vamos irlandés!!!!!_ Harta estaba ya de tener que despertarlo cada mañana_ ¡¡¡venga, a la ducha!! Carmen y Pere vendrán dentro de una hora a recogernos con el coche.
Desayunamos cereales con leche y un bocadillo de jamón serrano que estaba de muerte. Hablamos poco y hasta hubo un minuto de silencio ,como los que descienden a veces cuando hay mucho dinero acumulado en una partida de póquer .El irlandés y yo hacía tiempo que estábamos pasando por un mal momento en nuestra relación de pareja.
Sonó el timbre de la calle y corrí hacia la puerta, ilusionada.
_¡Venga irlandés que ya están aquí!
Cogimos las maletas y empezamos a emprender el viaje hacia el balneario.

domingo, 12 de diciembre de 2010

EL DÍA DE LOS DESEOS INCUMPLIDOS


EL DÍA DE LOS DESEOS INCUMPLIDOS

Recuerdo cuando era niño que, en ciertas fechas señaladas, mis padres me instaban a plasmar en un trozo de papel todo cuanto me gustaría tener. Se suponía que unos ficticios personajes hacían realidad tus sueños si durante el transcurso del año te habías portado bien. Cabe decir que a pesar de mis esfuerzos, no era precisamente un saco de virtudes, pues mi temperamento inquieto me llevaba muy a menudo a cometer ciertas fechorías infantiles y que mi conducta no era muy ejemplar que digamos. Aun y así, tenía ciertas esperanzas de que aquellos individuos se olvidarían de tales hechos sin importancia y me otorgarían el beneplácito del perdón, con lo cual yo escribía esperanzado de que mis deseos se vieran cumplidos.

Me habían enseñado que el saber perdonar era de buena persona y se suponía que aquellos hombres lo eran sin lugar a dudas.

Al llegar a la fecha señalada, me regalaron juguetes que cayeron en el olvido al cabo de poco tiempo. Sin embargo lo que no olvidé, fue lo que no me regalaron y así dejé de creer en los reyes magos cuando mis padres decidieron por fin divorciarse. En definitiva tenía que escoger entre eso, o culparme a mi por no haber sido un niño bueno. Eso me marcó la vida durante muchos años hasta que decidí que no valía la pena intentar portarme bien.