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Por parte de la intelligentsia (1) del blog, se comunica que los comentarios off-topic (fuera de tema), las faltas de respeto y los versos ripiosos serán eliminados por no atenerse a las normas de respeto de la comunidad.

La presidenta del rellano.

(1)intelligentsia o, en caracteres castellanos, inteliguentsia (del Latín intelligentia) es una clase social compuesta por personas involucradas en complejas actividades mentales y creativas orientadas al desarrollo y la diseminación de la cultura, incluyendo intelectuales y grupos sociales cercanos a ellos. El término ha sido tomado del ruso интеллигенция (transliterado como intellig(u)éntsiya), o bien del polaco. Los dos, a su vez, derivaron de la palabra francesa intelligence. Al comienzo, el término se aplicó en el contexto de Polonia, Rusia y más tarde, la Unión Soviética, y tuvo un significado más estrecho basado en la autodefinición de una cierta categoría de intelectuales.

martes, 14 de abril de 2009

Un dia inolvidable

Ya estaba amaneciendo y, a pesar del ruido que hacían mis hermanos y hermanas, yo seguía dormitando acurrucada y calentita n mi cama.

De repente, un suave toque me hizo abrir los ojos. Allí estaba mama animándome a levantarme.

¿Que pasaba hoy?, ¿porque tanto revuelo?. Poco a poco el nerviosismo se fue apoderando de mi, aunque no sabia bien el porque. Lentamente los rayos de sol invadieron la habitación y oí el ruido de un motor.

Cada vez estaba mas excitada y fue el colmo cuando vi la sombra del hombre pelirrojo que se asomaba por la puerta y alegremente nos animaba a salir.

El hombre pelirrojo me caía bien. Siempre había sido muy amable con mis hermanos y conmigo, incluso cuando nació mi hermanito pequeño el hombre ayudo a mama y ahora lo llevaba en brazos. Por eso no me molesto que a aquella excursión, que por lo visto estaba prevista, mama no pudiera ir.
También me di cuenta de que mis hermanos tampoco se enfadaban, así que subí alegremente al vehículo que nos esperaba

Estábamos un poco apretados y no había demasiado aire para poder respirar, pero pensé que el trayecto duraría poco y eso me animo, ya que empezaba a dolerme mucho la espalda.

El vehículo paraba y arrancaba bruscamente y eso hizo que algunos de mis hermanos empezaran a llorar y a quejarse llamando a mama. Yo también quería llegar y bajarme. En una de aquellas arrancadas me había hecho mucho daño y mis hermanos lloraban inconsolables. No podía verlos pero si los oía. ¿Que ocurría?, ¿donde estaba el hombre pelirrojo?, ¿por que ya no podíamos respirar?.

Hacia un calor insoportable. Oí que alguien gritaba tirado en el suelo pero no podía saber si era uno de mi familia o uno de los compañeros que venían con nosotros. No se cuanto duro aquel viaje. Lo que si se es que cuando finalmente, el vehículo paro, algunos de mis amigos estaban retorciendose de dolor y lloraban mucho. Pero me consolé pensando que el hombre pelirrojo volverá a salvarnos otra vez.

¡Y así fue¡ De repente, volvió a aparecer animándonos con su fuerte voz y levantando del suelo a los que habían caído. Hablaba alto, casi a gritos con alguien que yo no alcanzaba a ver.
Seguramente les decía que nos ayudaran. ¡Todo estaba bien¡.

Lentamente nos hicieron pasar a un lugar fresquito, íbamos en fila como siempre. Primero habían hecho pasar a los heridos, pronto me tocaría a mi. Seguramente nos darían de comer y beber, tenia una sed y un hambre atroz. Cada vez oía menos a mis hermanos y amigos y eso me volvió a tranquilizar. Estarían comiendo y yo pronto me reuniría con ellos.

Eso fue lo ultimo que pensé cuando, sin darme cuenta, una fuertes y rudas manos me agarraron por el cuello y note un terrible golpe en la cabeza.

Notaba algo caliente que me tapaba los ojos, me caía por la cara y no me dejaba distinguir nada ni a nadie, intentaba llamar a mama pero me era imposible. Pasaron unos agonizantes minutos en el que el dolor del golpe me permitio vislumbrar el enorme cuchillo que me corto el cuello y acabo con mi hermosa y tranquila vida en los pastos

Mama, ¿por que tanto dolor?

Diario de una ovejita hacia el matadero

domingo, 12 de abril de 2009

No hay quien nos entienda!!




Mujer: ¿Adonde vas?
Hombre: Salgo un ratito..
M: ¿Te llevas el auto?
H: Si
M: ¿Tiene gasolina?
H: Si, ya le puse.
M: ¿Vas a tardar mucho?
H: No, una horita más o menos
M: ¿Adonde vas?
H: No sé... por ahí... solo a dar una vuelta..
M: Y... ¿no prefieres ir caminando?
H: No, me voy en el auto
M: ¿Me traes un helado?
H: ¿De qué lo quieres?
M: De mango
H: Bien, de regreso paso a la heladería y te lo traigo
M: ¡¿De regreso?!
H: ¡Si!... porque si nó se derrite
M: ¿Por qué no vas ahora, vuelves y me lo dejas?
H: Mejor a la vuelta... va a ser mejor
M: ¡Uta... ma...!
H: Cuando vuelva tomamos el helado juntos
M: Pero no te gusta el mango
H: Me compro otro
M: ¡Trae de vainilla!
H: Tampoco me gusta la vainilla
M: ¡Trae de chocolate entonces!, que nos gusta a los dos
H: ¡Ok!... besos, vuelvo en un rato
M: ¡Oye...!
H: ¡¿Qué?!
M: Mejor chocolate no... ¡Trae fresa!
H: ¡No me gusta la fresa!
M: Entonces traeme mango a mi y tú el que quieras
H: Fué lo que dije desde el principio...
M: ¿Estas siendo irónico?
H: Oh!!! no... ya me voy...
M: Dame un beso!
H: bueno... (beso)
M: ¿Vas en tu auto o en el mío?
H: En el mío
M: Usa el mío, tiene cd. El tuyo no...
H: No quiero oir música, voy a despejarme un poco...
M: ¿Necesitas despejarte?
H: ¡No sé!... Cuando regreso te digo.
M: ¡No tardes!
H: No tardo... (abre la puerta)
M: ¡Amor...!
H: ¡¿Y ahora qué?!.....
M: ¡Uuuyyy! ¡Que grosero!...
H: Amor... ¡Estoy intentando irme y no me dejas!
M: ¿Por qué quieres ir solo? ¿Te vas a encontrar con alguien?
H: ¡¿Qué quieres decir?!
M: ¡Nada, nada...! olvídalo...
H: ¡Ven pacá! (cariñoso)... ¿Crees que te estoy engañando con alguien?
M: ¡No... claro que nó!... pero ya sabes como son...
H: ¿Cómo son qué?
M: ¡Los hombres!
H: ¿Estás generalizando o estás hablando de mi?
M: Estoy generalizando
H: Entonces no me lo apliques. Sabes que no te haría algo así.
M: Está bien... vete entonces.
H: Ya! Ya! ya me fuí!!!!
M: Oye...
H: ¡AY POR DIOS!... ¡¿Qué?!
M: Llevate el móvil....
H: ¿Para qué?... ¿Para que me estés llamando constantemente?
M: ¡Nó!... Por si pasa algo.
H: No te preocupes...
M: ¡Ok, ok...! Perdóname por la desconfianza... ¡Es que te extraño!
H: Está bien. No quise contestarte asi. ¡Te amo!
M: ¡Yo también!
M: ¿Puedo usar tu móvil?
H: ¿Para qué?
M: ..¡Los jueguitos!
H: ¿Quieres mi móvil para jugar?
M: Si!
H: Usa la computadora, hay un montón de juegos ahí.
M: No entiendo ese aparato...
H: ¿Y para qué me hiciste que te la comprara el mes pasado?
M: No importa.... entonces llevate el móvil porque sino lo voy a usar.
H: Úsalo... no hay nada importante en él.
M: ¿Si?...
H: ¡Sí!
M: ¿Dónde esta?
H: ¿Que cosa?
M: ¡Lo que debería estar en el móvil y no está!
H: ¡¿Qué?!
M: ¡Nada!... ¡Olvídalo!
H: ¿Estás enojada?
M: Nó, no estoy.
H: ¡...Entonces me voy!
M: ¡Amor....!
H: ¡¡¿¿QueeeeEEEEÉ!!??
M: ¡Ya no quiero helado!
H: ¡¿Ah no?!
M: ¡Nó!
H: (Un suspiro)... Ok...Ok.. Ya no voy a salir!
M: ¿Ah si?
H: ¡Sí!
M: ¿Entonces te quedas conmigo?
H: ¡Nó!, ¡Me aburriste!! me voy a dormir!
M: ¿Estás enojado?
H: ¡Sí!
M: Y POR QUE MEJOR NO TE VAS A DAR UNA VUELTA PARA DESPEJARTE...

sábado, 11 de abril de 2009

No puedo dormir

Te extraño,
te extraño de día,
tu dulzura y alegría.
Te extraño,
te extraño de noche,
tu abrazo y tu perfume.
Abrazo que nunca llego,
perfume que nunca olí.

Quizás me ilusioné
y no fui capaz de ilusionar.
Quizás pequé de ingenuo...
pero ya es tarde,
ya no hay retroceso,
ya no hay marcha atrás.

No quiero dormir,
pues en mi sueño,
solo encuentro
tu perfume y tu abrazo.
No puedo dormir,
porque te extraño.

Mañana empieza otra vida
mañana empieza otro día.
Pero tengo miedo,
miedo a que el mañana llegue
y te extrañe,
vida mía.

Perelleig.

Cuando cae la noche


¤ . ☆Cuando cae la noche... •*¨*`•.¸


¤. Por fin! todos duermen...Esposo, hijos e incluso el canario reposa su cabeza sobre sus alas...


Como cada noche recojo la mesa con sigilo, sin hacer ruido con los platos...

Preparo el almuerzo de los niños para mañana y la comida a mi esposo...
Me encuentro agotada intentando acabar está tarea que será la última del día...

Tropiezo con un juguete y de pronto...¡Mamaaaa!!
me recuesto a su lado hasta que vuelve a dormir...
me levanto con cuidado y me dirijo a acabar lo que he comenzado...

Me deshago del delantal que lleva todo el día estrangulandome ,
y me quito las horquillas del cabello que se clavaban en mi cabeza como una corona de espinas...

Me siento en el sofá, respiro profundamente...
y haciendo un horrible esfuerzo por recordar la compra de mañana me quedo dormida...es tal mi abatimiento!!
Solo el sonido del bolígrafo al caer de mi mano y chocar contra el suelo... me arranca de cuajo de los brazos de morfeo. ☆

Decido irme a dormir...
a tientas torpemente enciendo la luz de la mesita de noche,
me quito la ropa... y en un designio en vano de querer colgar la blusa en el galán de noche ...es tal mi torpeza que no sitúo la blusa en su sitio...decido dejarla caer...
mañana ya la recogeré...


☆¤ Ni tan siquiera la luz me molesta... el letargo en el cual me encuentro metida es tal.... que no alcanzo al interruptor.

Mañana será otro día... .☆
☆¤ continuará otra vez mi tarea que no acabará hasta bien entrada la noche.....☆ ☆¤

Tampoco hoy he podido ir a la peluquería a arreglarme estos cabellos...
Con tanto trabajo me estoy abandonando...

¡Mañana sin falta!!...si tengo tiempo...



- Junio 2003-



lunes, 6 de abril de 2009

FIESTA DE DESPEDIDA

FIESTA DE DESPEDIDA (Relato editado anteriormente en Lamedores Wordpress.com)

Hay que ver como han cambiado las cosas. Aun no acabo de entender como he pasado de ser el principal responsable y autoridad de mis subordinados a un simple ídolo caído al cual sólo recordarán con burla, mofa y befa desde el día en que me notificaron el traslado con destino a otra sucursal para un mejor funcionamiento de la empresa, según dijeron los máximos mandatarios.
Siempre me puse como obligación mantenerme firme y emplear mano dura con los empleados cuando estos hacían algo contrario a los intereses de la multinacional. Sé que me echaron en cara los adjetivos de déspota y despiadado, pero en eso precisamente estaba el quid de la cuestión. Por supuesto la empresa siempre por delante a costa de los demás era la única solución para que subiera peldaños y de paso, aumentar mi buen remunerado sueldo. Me daba igual lo que aquella chusma dijera de mí
A veces ser el gerente representaba cometer ciertas injusticias en “pro” de un futuro mejor y nunca me cuestioné el hecho de que actuaba según mis propios deseos y que estos eran completamente justificados. No me importaba en lo más mínimo la humillación que pudieran sufrir otras personas si mis ganancias aumentaban y las acciones subían de valor. Un hombre como yo, casado y con hijos se debe a su familia, si bien es cierto que algunas veces me olvidaba de ella, principalmente cuado tenía que estar tantas horas en compañía de algunas de mis bellas y sufridas empleadas, por lo general de reciente adquisición.
Sí, ya sé que a menudo me propasé con algunas de ellas exigiéndoles que se cumplieran mis caprichos o de lo contrario las pondría de patitas en la calle por cualquier excusa. En definitiva, ¿a quién creerían los jefazos? ¿A una simple chica recién empleada o a mí?
El hecho de que estuviera casado no era ningún impedimento para acechar sexualmente a las féminas que tenía a mi cargo y lo hacía sin remordimientos a pesar de sus súplicas. Me gustaba sentirme el dueño absoluto de la situación.
Por eso me sorprendió tanto que me organizaran aquella fiesta de despedida y nunca sospeché del motivo por el cual no había nadie del sexo masculino en ella.
Siempre era el último en salir del trabajo y aquel día mi sorpresa fue mayúscula cuando al entrar en mi despacho para recoger el abrigo, me encontré con 6 de esas chicas esperando mi llegada para dedicarme un último adiós y buena suerte con pastel y botellas de cava incluidas.
Que guapas estaban... Todas vestían provocativamente y con sus labios llenos de carmín empezaron a besarme, deseándome lo mejor. Me sirvieron un trozo de pastel y luego brindamos. Una de ellas me obsequió con un beso en la boca y su lengua me obligó a entreabrir mis labios. Mientras hacía esto, noté como una mano me acariciaba la verga por encima del pantalón y otras me daban de palmadas en el trasero. A pesar de todo lo ocurrido en el pasado, estaba claro que aquellas mujeres estaban deseando aprovecharse sexualmente de mí y yo por supuesto, me dejé llevar por mis más bajos instintos. No era cuestión de desaprovechar el momento, ya que seguramente no las volvería a ver.
Poco tiempo tardaron en quitarme la ropa y a echarme de espaldas encima de la mesa, sacando todo lo que había encima de ella. Mi excitación era patente y más cuando unas suaves manos empezaron a impregnar mi erecto pene con nata perteneciente del pastel de despedida. Por mi mente pasaron las imágenes de lo que tenía que venir después con sus bocas sedientas de lujuria, al tiempo que se dibujaba una sonrisa idiota en mi cara. Mientras me extasiaba con aquellas pringosas caricias, noté como manipulaban mi ano y supuse que también me querían hacer sentir placer por aquel sitio. A sabiendas de que entre todas me tenían agarrado obligándome a permanecer inmóvil, me dejé hacer todo sin ofrecer ninguna resistencia por los pervertidos manoseos con los cuales me estaban obsequiando mis sonrientes antiguas esclavas. Estaba claro que les iba la marcha y yo que me alegraba.

Y ahora heme aquí, postrado en una cama de hospital, recién operado quirúrgicamente, con una petición de divorcio, una carta de despido encima de la mesilla de noche y la sonrisa burlona de las enfermeras. Fui un imbécil al creer que me habían organizado aquella fiesta de despedida y no darme cuenta de que lo que habían hecho aquellas malas pécoras, era una venganza con todas sus consecuencias por todos mis actos anteriores. Ni siquiera lo comprendí cuando empecé a notar aquella fuerte presión en mi recto y la posterior y dolorosa introducción de un grueso y duro objeto en él. Lo último que recuerdo fue aquel extraño ruido sordo en mi interior que ocasionó mi pérdida del sentido.
No vale la pena explicar los detalles a nadie ya que estoy seguro que cada una de ellas tendrá una buena y estudiada coartada y me imagino también la cara de sorpresa de la empleada de la limpieza que me encontró en tal ridícula situación al cabo de unas horas. Fue ella la que llamó a una ambulancia contándoles mi dantesco estado.
Sólo me pregunto quién de ellas fue la que agitó la botella de cava con energía para que saliera el tapón disparado.

jueves, 2 de abril de 2009

¿Secreto de Amor?....!!!!No Mami Blue!!!

“Es por ti que no hay cadenas/ si sigo el ritmo de tus caderas./ Es por ti que rozo la locura/ cuando navego por tu cintura./ Es por ti que soy un duende/ cómplice del viento”

Tarareaba mientras bebía mi Ron con Coca, era un viernes por la noche en la que extrañamente accedí a tomar unas copas con amigos de la facultad, prefería salir con mis amigas a bailar, eran más divertidas y con ellas la noche siempre prometía.

El bar era pequeño, con unas cuantas mesas, que permitían una reducida pista de baile…

Se respiraba un ambiente entre bohemio y modernón, nada extraordinario algo como para empezar la noche y continuar en otra parte, una vez que las copas hicieran su efecto, o terminar rumiando la soledad del soltero al que nadie le hace caso….

Desde una mesa vecina, la chica que había puesto la canción volteó a vernos. Sonrió en señal de aprobación, levanté mi copa –sin dejar de canturrear- y le hice una reverencia ¡!Salud!!

Ella levantó su “yarda” con cerveza y regresó el brindis…

-¡A Webb, K’brown, vas solo…! –dijo mi amigo “el garras”-

Un cabecilla que le tiraba a todo lo que se moviera, un poco “corriente” pero un buenazo...

Asentí con satisfacción, acabó la canción y siguió otra, la chica volvió a voltear, nos sonreímos a la distancia…

-Oye, la nena está apetecible –comentó Jorge-

Ella estaba sentada con una amiga y cuatro tipos, vestía una minifalda que dejaba ver unas hermosas piernas, su cabello castaño y algo crespo brillaba a contra luz, el marco perfecto para un bello rostro.

-Ninguno de ellos es su novio –comenté-

- ¿Crees? Respondió el “garras”

- De hecho al menos dos son gay’s ¿quieres apostar? –respondí-

Mis amigos se rieron ¿Por qué estás tan seguro? -Me retaron-

- Pura expresión corporal y cálculo matemático –agregué en broma-

Sólo observen, es una mesa para ocho, los tres tipos están muy juntos y ríen como nenas, la otra chica se inclina hacia la orilla, y la bonita está sentada en la cabecera. Si tuviera novio la sentaría junto a él para poder abrazarla y “marcar” su territorio como perro…

El único que la puede “ligar” es el que está junto a ella, sólo que la chica volteó a sonreírnos conciente de que él también está de frente a nosotros y no le importó que nos viera.

Mis amigos se voltearon a ver entre ellos. ¡No manches!. Dijeron al unísono

- Y eso no es todo, ella está sentada a unos 30 centímetros de la mesa, lo cual quiere decir que no se siente totalmente cómoda, además de que ya está algo ebria.
En resumen, no le interesa ninguno de ellos, concluí.

Aún así, mis amigos pensaron que me estaban haciendo efecto las botanas rancias que nos sirvió el barman.

Les pedí una moneda, fui hacia la máquina de música. Mientras buscaba, se acercó la bonita.

Volteé a mirarla.

-Hola, -sonrió-

Regresé el saludo, adornado con mi mejor sonrisa.

-¿Qué vas a poner, amigo?, preguntó.

- Algo de Los Fabulosos "Cadillacs”, comenté.

- Buena elección, pero ya los busqué y no están, señaló.

- Es una pena, ¿Y tu qué buscas? pregunté

Le di paso para que pusiera su canción.

- Busco un tipo que sepa besar rico, y me dio la espalda.

- Esa no la conozco, ¿quién la canta?

- Tontorrón, hizo una pausa para reír, -eres un tontorrón-, añadió Ojalá la encuentres.

Se alejó moviendo las caderas con la cadencia de quien se sabe deseada

Me fui a mi lugar, mis amigos esperaban expectantes.

Empezó una salsa y la bonita se puso a bailar con uno de sus amigos gays, pero no dejaba de voltear a nuestra mesa.

Fui otra vez a la máquina de música. Ella se volvió a acercar. ¿Ya me vas a sacar a bailar?

La miré, -pero ¿no se ponen celosos tus amigos?-.

Ella se acercó más. -Por eso no tengo novio, porque todos son muy celosos- susurró a mi oído

No dejó lugar a dudas.

¡!Perfecto!! –pensé- y solté una frase de Andrés Calamaro: “Yo puedo ser inocente de tu lado más culpable, pero el culpable de tu lado más caliente”, esperé su reacción.

Ella soltó la frase más anticlimática en el mejor momento: ¡Mira, pon… “eres secreto de amor” de Joan sebastian!!

¡!Uta…! una mujer algo ebria es simpática y hasta puede tener su encanto, pero alguien a la que le guste cantar eso…..!!No tiene madre!!!

Así que me emborraché cantando canciones que me dijeran algo. Yo no busco a nadie en especial, pero al menos una que no llene sus mejores momentos con la peor de las bandas sonoras…

jueves, 26 de marzo de 2009

SECUENCIAS DE MUERTE


Reunión el el despacho Número 7. 10.30 de la mañana.

_Como bien saben cada día pasan por nuestras manos numerosos casos de asesinato. Mi trabajo consiste en hablar con los acusados , en sacarles de alguna manera lo ocurrido. Algunos confiesan, algunos no. En estos momentos se están trabajando varios casos. Ustedes, como mis ayudantes ,deberán ayudarme a valorar el estado mental de los siete acusados. Se trata de personas totalmente distintas socialmente.
Voy a repartirles los formularios de las declaraciones .


Mujer, 45 años,mal vestida, pelo largo y canoso.Trabaja en una empresa de limpieza.


“Esta mañana he matado a un hombre. Se lo merecía. Sólo soy una mujer indefensa en una ciudad de víboras. Se sentó a mi lado en el metro, cerró los ojos y simuló que dormía. Falso. En tan poco tiempo es imposible. Vamos, si lo sabré yo, que cojo el metro todos los días a las cinco de la mañana para ir al trabajo. Pero no le maté porque fingiera dormirse en el metro: le maté porque deslizó su cabeza casposa hasta apoyarla sobre mi hombro y ahí se quedó. La gente miraba. Observaba en silencio , esperando mi reacción. Querían espectáculo y yo se lo di. Creo que lo que acabo de hacer no es tan grave, a fin de cuentas sólo he matado a un hombre y no a todo el vagón de metro. Aunque eso no hubiera estado de más. Les hubiera matado a todos. Por mirar en silencio mi agravio.”


Varón, 23 años.Bajito y delgado.Trabaja de cajero en un banco.


“No…no….no sabía que hacer. Ella me había pegado muy fuerte con un jarrón, rompiéndolo en mi cabeza. La sangre no me dejaba abrir bien los ojos. Forcejeamos en la cocina y recibí un segundo golpe contundente en la barbilla. Me han dado seis puntos. ¿Lo ve?¿Lo ve? Y ella seguía y seguía, no podía pararla, era grande y tenía mucha fuerza. Pude coger un cuchillo, el primer objeto que encontré hurgando como pude por los cajones para buscar algo con que defenderme. En algún momento, entre la impotencia y la rabia, debí clavarle el cuchillo, pero no soy consciente de ello. Cayó al suelo fulminada. Intenté reanimarla pero fue en vano. Llamé enseguida a la ambulancia y luego a la policía.¿ Qué más podía hacer? ¡¡Fue autodefensa!! ¿Me creen verdad?


Varón, 65 años. Alto y grueso.Vigilante de seguridad jubilado.


“Le maté porque me dijo que vendría sobre las 4,30 y no apareció hasta las 6,45. Eso no se le hace a nadie, y menos a mí, con lo que soy yo para la puntualidad. Jamás he llegado tarde a ningún sitio. He tenido la santa paciencia de esperarlo todo este tiempo .Tenía que asegurarme de que jamás lo volviera a hacer. Y para eso no tuve más remedio que hacer lo que hice. Y no me arrepiento.”


Mujer, 32 años.Bien parecida y arreglada.Trabaja como secretaria de dirección en una multinacional.


“En realidad todo ha sido un accidente. Aquel señor pasó a la hora equivocada y por el lugar menos indicado. Yo no tengo la culpa de vivir en un noveno piso y de tener plantas colgadas en el balcón. Debió saltar algún clavo o algo y se cayó la maceta. En serio. Además, ¿por qué iba yo a querer matar a aquel tipo, si ni siquiera le conocía? Ya les digo, fue un accidente.¿ Que me va a pasar ahora? Oh Dios mío…oh Dios mío…”


Mujer, 21 años.Alta y delgada.Piercings en cejas y tatuajes varios.Estudiante de Derecho


“Vi como me copiaba en uno de los exámenes de acceso. En realidad no lo habría hecho de no ser porque aquella estúpida sí fue admitida y yo no. Es comprensible, yo había estudiado y el examen me fue muy bien. Ella no paró de copiar mis respuestas y por si fuera poco después dijo al tribunal que fui yo quien copié. No me arrepiento.Se lo merecía.”


Varón, 45 años. Alto, rubio y corpulento.En paro.


“Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Quería discutir y yo no. En aquellos momentos me apetecía leer un libro y ella no me dejaba. Que si esto, que si lo otro, que esto que has hecho hoy, que si el niño, que si el trabajo, que si no sé que de la vecina…Y yo solo quería un poquito de silencio. No sé que me pasó. Lo siento, lo siento mucho. No quería, yo no quería hacerlo…”


Mujer, 79 años.Vive en una mansión en las afueras de la ciudad.Escritora jubilada.


"La verdad es que no recuerdo que pasó.
Estamos mi marido y yo en el rellano de la escalera y empezamos a discutir.No lo recuerdo...oh Dios mío.Parece que tengo un lapsus de memória de media hora aproximadamente.Recuerdo estar en el rellano a eso de las 7.Después al momento me encuentro sentada en una silla del comedor con las manos llenas de sangre, pero miro el reloj y son las 7.35.Des del comedor puedo ver a mi marido tumbado en el suelo en un charco de sangre, como si se hubiera caído por las escaleras, ya que su cabeza aún reposa en el primer peldaño.No soy consciente de lo ocurrido y no puedo moverme.Me he quedado inmóvil totalmente.Y pienso que la sirvienta está a punto de llegar.Deseo su llegada para no sentirme sola, para que alguien me abraze y me tranquilice.
Al llegar ella, abre la puerta y suelta un grito, corriendo al mismo tiempo hacia mi marido y mirándome a mi con cara de rabia y señalándome repetidamente con el dedo índice, pero sin mediar palabra.Al momento llama a la ambulancia y a la policía.Me siento tan sola,tan débil, temblorosa.Pero no me salen las lágrimas hasta que llega un policía y me habla.Entonces rompo el llanto.Pero no consigo recordar lo sucedido.Dios mío.¿Fue culpa mía o se cayó él solo? No recuerdo nada en absoluto.Ayúdenme por favor."

_Eso es todo por hoy. Espero que se lo estudien detenidamente y dentro de dos días nos reunimos otra vez. Piensen que el juez estará esperando nuestras opiniones y que posiblemente alguno de ustedes sea llamado a declarar para justificar el estado mental de estas personas. Por supuesto podrán hablar personalmente con cada uno de ellos. Ustedes mismos vayan repartiéndose el trabajo. Muchas gracias y hasta dentro de dos días.
Maria espera un segundo, ven.
Recuerda la cita de esta noche.A las 12 donde te dije.Y trae aquello de lo que hablamos . Hay que resolver el tema de una vez por todas.He quedado con ella delante del supermercado en la calle Sindicato, y no espera que tu también aparezcas.La llevaremos allí donde tu sabes y lo haremos.De esta noche no pasa, no lo quiero alargar más.Ya tengo allí el material,ya sabes de lo que te hablo.
_ Como quieras Doctora.Ya sabes que te dije que te ayudaría a resolver fuera de los juzgados lo que no se resuelva dentro.Hasta las 12 entonces.

jueves, 19 de marzo de 2009

EL VILLANO BLAS


Había una vez un villano llamado Blas. Era un tipo que decía tener dieciséis años aunque aparentaba muchos más, murciano, muy malvado, feo y desagradable, que sólo pensaba en insultar al personal y al que ver contento a alguien le molestaba muchísimo. Y lo que menos aguantaba era que las personas fueran educadas y corteses al hablar, y pidieran las cosas por favor, dijeran "gracias" y "de nada", y sonrieran al decir algo. Blas pensaba que todas esas palabras eran un gasto inútil y no servían para nada, así que dedicó mucho tiempo a inventar una gran máquina de robar palabras amables para destruirlas posteriormente. Con su máquina, planeaba robar todos los "por favor", "gracias" o "de nada" que la gente dijera. Planeaba robar todas las frases simpáticas de la gente convencido de que nadie lo notaría. Planeaba robar todas las palabras en catalán, gallego, euskera o valenciano etc… que encontrara en su camino para acabar de una vez por todas con aquellos idiomas que tanto odiaba. Creía que con su máquina podía dejar a todos los que no hablaran su “ejpañol” mudos eternamente.


Así que cuando encendió su máquina, todo el mundo abría la boca para hablar y todas aquellas palabras que a Blas no le gustaban iban a parar a la gran máquina. Tal y como esperaba, al principio parecía que la gente no necesitaba ser cortés en castellano ni usar más el resto de idiomas de España. El castellano se convirtió en el único idioma hablado. Los insultos, memeces y frases mal sonantes las únicas que se oían y que la máquina no robaba.


Pero al poco tiempo, la gente se empezó a sentir siempre de mal humor, haciendo todas las cosas de mala gana, y todos pensaban que estaban hartos de que los demás fueran siempre con exigencias, así que en unos días todo el mundo se enfadaba y se peleaba por cualquier cosa. Blas estaba terriblemente contento de su éxito. Había logrado una España con un solo idioma y una sola cultura.


Un mes más tarde, un grupo de personas de diferentes partes del territorio español formaron un nuevo partido político llamado DOG (Dominamos al Ogro y Ganamos). Empezaron siendo pocos, pero poco a poco fueron ganando terreno. Para que la máquina no les robara las palabras y poder comunicarse, usaban gestos y escribían en una página web que no estaba censurada por el partido de Blas, el Yahunium Censuratum.


Decidieron reunir a todas las personas del territorio español que fueran cultos y estuvieran de acuerdo en permitir que en el territorio se hablaran todos los idiomas otra vez, y que surgieran de nuevo las culturas maltratadas por el villano Blas.
Se reunieron todos en “Mursia” , al lado del castillo de Blas. Para tener suficiente poder para destrozar la máquina deberían gritar todos al unísono una frase muy especial:” Blas Blasete, a la mierda vas majete”.


Un 9 de Febrero (hoy recordado por el día mundial de DOG) la frase sonó en “Mursia” con tanto poder y fuerza que la máquina se rompió , soltando todas las palabras y letras como si de lluvia se tratase.
A partir de aquél día, Blas se escondió bajo una piedra y no se le ha vuelto a ver más.

miércoles, 18 de marzo de 2009

COMO CONVERTIRSE EN PATAN SIN MORIR EN EL INTENTO


Estoy mirando la explanada del zócalo capitalino, hay un grupo de manifestantes que se oponen a la nueva ley que permite el aborto gratuito en la capital del país. Sentado frente a una taza de café que parecía más animada que Gabriela, intento no bostezar. El silencio es incomodo, creando un ambiente espeso que se podría morder, casi le pido a la mesera que me traiga un dominó, a pesar de que en la cafetería “Terraza” eso no existe. “Estoy embarazada”, fue lo primero que me dijo incluso antes de nos acercáramos a la mesa.

¡Que recepción! Y yo que no traje nada para festejarlo. “Hola, amor. Bienvenida al mundo real”, intenté ser irónico pero ella no estaba para sutilezas. Gaby y yo habíamos terminado casi un mes antes, pero insistió en que nos viéramos cerca de su oficina, bueno, la de su jefe. “¿Qué vamos a hacer?”, respondió a mi beso en la mejilla con frialdad. “Mira, yo sé que es algo que no estaba en tus planes”, manifesté, “pero al menos podrías ser un poco más cálida que mi frigobar”. Me miró con odio. “¿Siempre tienes que ser tan duro?”, reclamó.

No fui yo quien terminó la relación. Gaby pidió tiempo “para replantear la relación”, aunque yo sabía por una amiga en común que ella estaba muy entusiasmada con un chico de su trabajo. “Vale me cae muy bien, pero creo que tú no te mereces esto”, se justificó Rosy para contarme el chisme. Es lo malo de no ser un atento: siempre faltan tarjetas de aniversario y nunca falta un tipo que es más atento que tú y que está más cercano. “Las mujeres necesitamos sentirnos halagadas”, fue algo de lo que pretextó Gaby. Nunca he sido muy romántico, lo siento. Luego comentó algo como “es mejor que nos separemos por un tiempo, para ver si vale la pena seguir con esto”. Para salir conmigo dejó a su novio, así que no me extraño que me hiciera a un lado y se refugiara en otros brazos. Pensé que me había olvidado, hasta que me citó en la “Terraza”. “Es un lugar encantador y la vista es hermosa”, celebró la primera vez que la llevé allí.

Ahora un manto de silencio se extiende entre nosotros. Pido un café y enciendo un cigarrillo. “¿Cómo ves?”, pregunta Gaby. “¿Estás completamente segura?”, interrogo. “No soy estúpida”, se apoya en su mirada más rencorosa, “ya me hice un par de pruebas de embarazo”. La mesera me trae el capuchino y me sonríe con amabilidad. Le respondo igual. “Carajo, ¿tienes que coquetear con esa zorra?”, la misma Gaby de siempre. “Sólo estoy siendo amable”, la aclaración está de más. “Podrías ser amable conmigo y decirme qué chingados vamos a hacer”, se nota harta. Entonces, por las bocinas suena una canción que me encanta: Tarareo el estribillo. Gaby escupe fuego por los ojos.

“Cielo, lamento informarte que se me acabaron las solicitudes para procrear hijos”, señalo con toda calma. Ella hace una mueca de estupefacción. “¿Qué, eso qué?”, luce contrariada. “Si estás embarazada no soy yo a quien deberías convocar a una reunión urgente”, trato de ser claro, “porque hace rato que me hice la vasectomía”. Gaby no lo puede creer. “Pero tienes dos hijos…”, intenta convencerme. “Por eso mismo me operé, porque con dos es suficiente”, detallo, “y también por eso me divorcié, porque mi ex quería otros dos”. Maldito, es lo que leo en su mirada. “¿Entonces por qué siempre usabas condón?”, aún no está convencida. “Porque cuando tú y yo empezamos a andar aún te acostabas con tu ex. Y yo sé con quien me voy a la cama, pero no sé con cuántas se revolcaba él”. Su mirada es fulminante. “Tú no eres humano, no puedes ser así”, suelta con desgano. “De hecho, estoy esperando que venga los compañeros de la nave nodriza por mí”, se me escapa la ironía. “¿Por qué eres así, por qué?”, el coraje apenas la deja hablar. “Eso no importa, es secundario”, trato de sonar tranquilo, “lo relevante ahora es que encuentres al padre de tu hijo”. Sus ojos se hacen extragrandes. “¡Estúpido!”, estoy seguro de que se contiene para no darme un golpe o lanzarme el café a la cara. Se marcha como diva de una pésima película. “Uuuy, tu chica se fue echando lumbre”, es la meserita guapa. Sólo le guiño un ojo. “¿Se te ofrece algo más?”, su tono es más que amable. “Claro, ¿podrías darme tu teléfono?”. Toca mi hombro y suelta un “¡tonto!” de lo más prometedor

lunes, 2 de marzo de 2009

No tengo fuerzas

Pasos renqueantes,
ante vidas sucumbidas,
corazones irreparables,
mentes compungidas.

No tengo fuerzas
para tirar de esos carros,
no me encuentro ánimos
para girar esas desdichas.

He gastado muchas energías
a lo largo de mi vida,
la he gastado casi toda
y me quedan pocas y son mías.

Ya tengo bastante con la mía
de vida,
de desdicha
infeliz y rota.

Pero lucho,
lucho por salir,
salir de este pozo,
este Pozo oscuro y vivir.

¿Seré egoísta?
si, quizás si,
pero no tengo fuerzas
para más desdichas.

Perelleig.